El Grito ...






Hoy recibió la carta que le agradecía por sus años de servicios y que señalaba que a partir de marzo próximo debía acogerse a su jubilación.... sus ojos se llenaron de lágrimas y un miedo inconfesable a la decrepitud y la muerte se coló en sus huesos..... Es cierto ya estaba cansado... por más de 40 años había enseñado a leer, a escribir, a sumar y a restar a cientos de niños que su memoria desdibujaba... sabía como todos sabemos que este momento llegaría, sin embargo al leer la misiva su garganta se cerró y tuvo miedo a lo que venía..... sentía como si aquella carta fuera una sentencia de muerte... Me llamó para contarme, casi como si se estuviese despidiendo o pidiendo disculpas por si las visitas se acrecentaban y el letargo y las siestas se fueran alargando....intenté calmarlo, entusiasmarlo con nuevas ideas, hablarle del tiempo libre, de los proyectos no realizados, de los viajes no hechos, fingió entusiasmo, habló de una microempresa, pero el tono de su voz transmitía una pena indescriptible .... ¿cómo se deja un aula después de tantos años? ¿ se extraña el bullicio de niños ajenos? ..¿ se extraña el sonido de una campana a media tarde? ¿las madres quisquillosas que siempre quieren más? ¿las narices y rodillas sangrantes? ¿ el tiempo repartido en salas repletas, con escasos recursos y mobiliario gastado? ¿ la peleas con las autoridades por el escaso sueldo y las múltiples responsabilidades? ¿lse termina la vocación de educar con una carta de agradecimiento?... no sé ... No lo sé papá, no creo, sólo decirte que muchos de esos niños moquillentos y sangrantes hoy llevan la rectitud de tus palabras, los valores que suman y multiplican, y que donde estén ... algunos profesionales, muchos técnicos, bastantes de ellos en sus oficios, se deben recordar de tu vozarrón, tus nuevos métodos de enseñanzas, de tus inventos en técnicas manuales, de los miles de juegos que inventaste para hacer que la letra y los números entraran en nuestras volátiles cabezas.. me incluyo porque yo fui una de ellas (la hija del profe, categoría que no doy a nadie, pues significó más esfuerzo y poca credibilidad de parte de mis compañeros que siempre creyeron que me pasabas las pruebas, cuando si supieran que tu rectitud no me permitía preguntarte nada del colegio fuera de las horas de clases, y si no entendía algo tenía que recurrir a mi tía o a mi abuelo).... Me gustaría decir que ahora viene una nueva etapa, que no te preocupes, que envejecer no es indigno, que vienen nuevas oportunidades que las esperes, que por fin verás crecer a tus nietos, pero por sobre todo decirte ahora GRACIAS, una carta es incapaz de resumir la sonrisa de un niño cuando por fin descubre que significan esas manchas negras en el diario...... y que en dos semanas más cuando las clases acaben y la sala quede vacía, cierra tu libro y sal orgulloso y con la frente en alto porque cada semilla que sembraste hoy da sus frutos... |
| Mi incapacidad para enamormarme me sorprende. Siempre gana la batalla la duda y la desconfianza. Siempre mi instinto de sobrevivencia es mayor. No confió ( ¿o en realidad envidio?) aquellos seres que entregan el alma cada vez, y luego del descalabro una esponja absorben sus lágrimas y están prontos a amar otra vez. Reconozco que a mis 32 años sólo he amado de verdad dos veces. ( no cuento a mi primer amor, pues aquel se preserva en la inocencia de los 15 años). De hecho llegué a casarme alguna vez y llegué a creer en la otra... Reconozco que las experiencias de mi vida tampoco han ayudado mucho a derrumbar este muro. Reconozco que soy responsable de estos y aquellos fracasos. Acepto que me gustaría que hubiese diferente, pero... son tantos los peros, y los sin embargo, y los pudo ser... que agotan... y al final uno empieza aceptar... Lo cierto es que reconozco ante ustedes y ante mi misma que soy absolutamente incapaz e inutil en esta área. No lo digo para aclamar lástima, aplausos o abucheos, simplemente lo digo como una certeza, una verdad ineludible con la que uno debe aprender a vivir. Me siento absolutamente capaz en la mayoría de las otras áreas ( menos las manuales. "hay que ver lo que me cuesta coser, bordar, pegar, cortar, pintar y sinfin de cosas más), pero en el amor no... en el amor me declaro incompetente... debo ser demasiado egoísta o poco obsecuente no sé, demasiadas barreras, que sé yo, no lo tengo muy claro en realidad, lo cierto es que no es lo mío... debo confesar que no me complica estar sola de por vida, en cambio si me complica desnudar el alma y sufrir. Yo creo que uno tiene una cuota en la vida para sufrir y llorar, y yo la superé con creces. Les juro no es un acto de cinismo, creo y sé a ciencia cierta que el amor existe y que hay parejas envidiables. También sé que puedo llegar a enamorarme, pero sé que no es lo mío, que tarde o temprano fracasaré. Tampoco habló por la herida (¿o si?). Y tal vez esté profundamente equivocada. Pero esto tiene que ver con algo que lo he analizado profundamente desde hace años, y que el tiempo y los hechos lo han reafirmado "Yo no sirvo para amar" . |
